Relato de Excesos
Tommy Allen
Entro por la puerta de su habitación y me percato de su vestido rojo colgando de una silla mal colocada cerca de su tocador. Una música de ambiente para complacer a sus clientes y un poco más allá, sobre su cama, ella, desnuda, ofreciendo sus servicios. Es mi turno, como de costumbre me acerco aquí tras una larga noche complaciendo mis vicios y anteponiéndolos a mi propia vida. Mientras me dispongo a desnudarme, veo ropa en el suelo, la presencia de otro hombre esa misma noche.

